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Los perdedores y los autodidactas siempre saben mucho más que los ganadores. Si quieres ganar, tienes que concentrarte en un solo objetivo, y más te vale no perder el tiempo en saber más: el placer de la erudición está reservado a los perdedores. Umberto Eco, 2015

sábado, 17 de mayo de 2014

Cómo cuestan las crisis!!!

El otro día leí en Twitter "Las crisis son para erradicar lo malo, consolidar lo bueno y pasarla como el orto en el proceso". Primero me reí, después pensé cuánto tiene de cierto, aún en el vocabulario cínico y malhablado de mi red social preferida. Sí, amo Twitter, saca lo peor de mí y, en ese sentido, es catártico. 

Volviendo a la crisis, todo el mundo dice que a los 40 te agarra la crisis y parece que es cierto. Gracias a Dios, tengo las cuestiones fundamentales de la vida: un amor verdadero, un hijo sano y bueno, amigos y amigas de fierro, y no me falta nada material importante. Pero, de todos modos, estoy en crisis. Y me está costando muuuuucho remontarla. Ustedes dirán. ¿Y por qué? Básicamente porque trabajo de algo que no me gusta, hace más de 20 años. Me va bien, creo haber llegado al techo de mi carrera pero nunca se sabe... Eso es lo más loco, soy buena en mi trabajo, la gente confía en mí, en cómo hago las cosas, y yo pongo hasta el alma en lo que hago... pero no me gusta ... increíble! 

A eso debo sumarle que estoy tratando de terminar una gestión y un postgrado, todo al mismo tiempo, y también quiero ser buena esposa, buena mamá, buena ama de casa... uf, tanta exigencia, tanta demanda, ya entenderán por dónde viene mi crisis. 

La mayoría de la gente me dice que, si dejara de trabajar, no sabría que hacer con mi vida, ja, justamente yo, que tengo enormes pilas de proyectos, de intereses, de VIDA!!! Desde leer hasta correr, todo me gusta, pero lo que más amo es coser, bordar, tejer... Justamente yo no podría aburrirme si dispusiera para mí de las 8 ó 9 horas (a veces más) que le dedico a diario a mi trabajo... 

Pero, bueno, así están las cosas. Todo esto para contarles que no he podido hacer mucho en los últimos dos meses. Y que estoy en crisis.

Por suerte, hay gente y situaciones que remotan cualquier tristeza que me pueda atacar. Mi amiga Liliana, de Culticautivarte, me sorprendió esta semana con una sorpresa. Durante su corta estancia en Buenos Aires me mandó una encomienda con estas telas preciosas, un repasador y una agarradera hechos por ella y unos panes de miel de regalo, que devoramos rápidamente! Junto con unas palabras que me llegaron al corazón desde el whatsapp, Liliana hizo que mi semana fuera más llevadera. GRACIAS LI!!!

No debe haber mejor regalo que las telas!
Y aunque esta semana no los haya podido ver, mi familia y amigos siempre ahí, poniendo la oreja, programando encuentros divertidos...

Por último, Gra de Chez Gra, al proponer el grupo de Facebook ¿Cosemos Juntas? me mantiene conectada con el patchwork aún cuando pasan días enteros en los que no puedo tocar una aguja. Me animé a encarar el minimedallion con las chicas, muchas de las cuales ya lo terminaron y hasta quiltearon. Yo todavía estoy en veremos. Tengo el centro terminado y estoy haciendo las estrellas:

Primera vuelta del centro
Segunda vuelta del centro

Telas cortadas para las estrellas
Cada noche, si no llego muy cansada, después de cenar y lavar los platos me pongo un ratito con el minimedallion, tengo unas siete estrellas terminadas. 

Y para que vean que no renuncio a nada, un mes más del SAL Sunbonnet:


Ojalá mi próxima entrada tenga más trabajos para mostrar y menos para hablar de mí. Significaría que fluyo más y me cuestiono menos. Por ahora, es lo que hay.

martes, 22 de abril de 2014

Día del Libro

Según me enteré ayer a través de mi hijo, mañana es el día del libro. En general, no me interesan demasiado los “días de…” pero a este día en particular no quiero dejarlo pasar porque amo los libros, son lo que más me gusta después de mi familia y mis manualidades. Los libros brindan la oportunidad única de vivir una vida paralela por un rato, de olvidarse de los problemas, te acompañan en horas muertas, te enseñan, te divierten, todo eso y mucho más.

Tengo el pequeño inconveniente de no poder entrar a una librería y no salir con varios libros y una cuenta grande de tarjeta de crédito para el mes siguiente, pero nunca me he arrepentido de ningún libro comprado. Me gusta cuidarlos, me gusta que mis libros luzcan y huelan como cuando eran nuevos… No me gusta demasiado pedirlos prestados, me gusta tenerlos, que sean míos, pero en caso de necesidad, dale, acepto que me prestes con todo gusto (en general, siempre de las mismas personas).

Entonces, aprovechando el día del libro, quería contarles mis últimas lecturas, ya que hace un tiempo que no les hablo de lo que he estado leyendo. Las mujeres me rodearon durante varios meses y estuve completamente cooptada por la novela histórica romántica. Todo empezó en mi anteúltimo viaje a Buenos Aires. Mientras esperaba mi vuelo en Aeroparque compré “Amores Prohibidos” de Florencia Canale.


El libro cuenta las relaciones secretas de Manuel Belgrano, en mi opinión, el más lúcido prócer argentino, un progresista con todas las letras. Si bien el libro aborda las "aventuras" románticas de nuestro prócer, también relata hechos de su vida para mí desconocidos y aborda ampliamente el pensamiento de Belgrano. En resumen, más histórico que romántico, es un libro basado en una profunda investigación historiográfica de Florencia Canale.

Gracias a una lejana recomendación de mi amiga Liliana de Culticautivarte, en julio de 2013 había comprado La Maestra de la Laguna, de Gloria Casañas en mi paso por Rosario (a propósito, hay una librería sobre peatonal Córdoba de esa ciudad donde ese día dejé la mitad de mi aguinaldo).


Esta novela es muy romántica, demasiado para mi gusto, que soy más bien fría pero, increíblemente, me encantó. Está ambientada en la Argentina del Siglo XIX y es la historia de una de las maestras que Domingo Faustino Sarmiento trajo de Estados Unidos con el propósito de difundir la enseñanza y la educación pública popular en nuestro país. La pintura de época es excelente. Este libro me acompañó en mi viaje a Ushuaia e hizo que los cuatro vuelos que tuve que tomar para ir y volver hayan pasado como un suspiro.


Allá, precisamente, en Ushuaia, visité una hermosa librería de la que no recuerdo el nombre. Los chicos que la atendían, super amables, me permitieron elegir con tiempo, aún cuando se acercaba el horario de cierre del comercio. Como sentía mucha curiosidad sobre Alice Munro, luego de haber sido elegida para el Nóbel de Literatura, compré Mi vida querida. Es una serie de cuentos, en su mayoría protagonizados por mujeres, en diversos momentos de sus vidas. Algunos más atrapantes que otros, pero para variar, el libro me gustó.


Seguía enganchada con Gloria Casañas, así que un día corrí a la librería que queda a tres cuadras de mi casa y compré El Ángel Roto. También es novela histórica romántica, pero esta vez el protagonista es un hombre. La autora retoma también, algunos personajes de libros anteriores, como La Maestra de la Laguna e Yporá. Ya de vacaciones, me devoré este libro.



Y de Gloria Casañas, necesariamente (no sé por qué pero en mi mente tienen una conexión) pasé a Florencia Bonelli y sus Indias Blancas. Ambos libros me apasionaron. El primero me mostró una parte de la historia argentina que no conocía en profundidad, la referida a las cautivas, aquellas mujeres blancas robadas por los malones y llevadas a vivir como "esposas" y/o esclavas en las tolderías. El segundo es una pintura fabulosa del Buenos Aires de fines del siglo XIX. Estos libros no los compré, me los prestó Cecilia, una de mis queridas compañeras de las hermosas tardes de verano, de mates, charlas, río y nuestros hijos jugando cerquita.

No sé qué hubiera sido de mi vida sin los libros. Hubo una época en la que los libros fueron mi sostén ante tristezas muy grandes y me ayudaron a transitar dolores a una edad en que los dolores profundos dejan secuelas severas. Ojalá tuviera tiempo para leer más, porque a veces, saben… no sé si me va a alcanzar la vida para leer todos los libros que quiero…

miércoles, 9 de abril de 2014

Un mes sin mi compu...

... un mes pidiendo compu prestada, al marido, sí, pero prestada. Sin mis fotos, ni mis patrones, ni mis listas de blogs preferidos, sin poder tomarme un tiempo para postear, sin mi música ni mis papers... cómo se extraña mi compu!

No hice demasiadas cosas, fiel a mi costumbre, hice bastante zapping. Les muestro un par de fotos, antes de tener que devolver el artefacto prestado.


En enero hice otro curso con Teresita Leal en www.aulaquilt.com.ar, esta vez para aprender a coser curvas. Éste almohadón en la habitación de mi hijo es el resultado, sobre un diseño de mi marido, que tiene mejor pulso que yo para las curvas.


Acá la selección de telas para otro proyecto, en el que me metió y me ayuda muchísimo mi amiga Liliana de Culticautivarte. Les dejo el link para que la visiten, es una genia creativa y con un gusto excepcional.


También hice el último molinete del cubrecamas para mi hijo y probé todos los molinetes sobre la cama, para ver cómo ensamblarlos.


Aunque el proyecto original no los tiene, voy a agregar bloques en blanco para unir los molinetes y, seguramente, más de un borde, porque necesito que sea más largo y más ancho.


Finalmente, estuve haciendo pruebas con hexágonos, ahora que aprendí cómo se hacen de verdad...

Muchas de ustedes, las que son argentinas, sabrán que hace dos días mi ciudad sufrió una tormenta muy grande y hay evacuados y gente que la está pasando muy mal, que perdió muchas o todas sus pertenencias. A aquellas que son creyentes, les pido una oración por esa gente, para que puedan reconstruir y reconstruirse. 


Finalmente, mi mejor proyecto, el que ha hecho de mi vida un camino maravilloso, comenzó a jugar al rugby y, como buena mamá, ahí estoy y estaré mientras él decida que le resulta divertido, acompañándolo y amándolo con toda mi alma (es el que está echando la pelota, vieron qué guapo?). 

viernes, 7 de marzo de 2014

TOC

Y sí... lo mío es el Trastorno Obsesivo Compulsivo, creo ya les conté. Y cuando se me pone algo en la cabeza, no puedo pensar en otra cosa. Todo tiene que estar ordenado, perfecto si se puede, porque si no, lo cambio una y otra vez. Y si no lo puedo cambiar, lo dejo o me secuestra el pensamiento de un modo tal que nada más puede entrar. 

El colmo de mi TOC llegó con mis clases de tenis, durante las cuales me empecino (sí, no hay otra palabra para describirlo) en juntar cada pelotita que cae al piso mientras la pobre profe me persigue por toda la cancha pidiéndome que juntemos al final, que ese momento lo necesito para aprender de técnica. Pero no puedo, el desorden me molesta. Así que todas las pelotitas al canasto y estoy lista para volver a prestar atención.

En mi trabajo también soy así, pero más que anécdotas divertidas, el TOC resulta en largas noches de insomnio durante las que trato de resolver un problema o me hostigo mentalmente por haber tomado una decisión poco conveniente o haber encarado una acción poco propicia.

Esto de querer hacer las cosas a la perfección también lo acarreo a mis hobbies. Si veo que algo no va a quedar como me gustaría, arreglo o abandono, o hago de nuevo. En esta entrada les contaba lo poco convencida que estaba con respecto al resultado de mis Sunbonnet del SAL de La Aguja del Patchwork. Así que me puse a buscar hilo mouliné en todas las mercerías de mi ciudad y compré varios ovillitos como para poder hacer cómodamente todo el trabajo (a propósito, qué caro me lo cobraron!!!).

Bordé nuevamente las muñequitas que me generaban "malestar". A esas sumé alguna más, aprovechando la tranquilidad del lugar donde pasé mi cumpleaños. Les muestro?






Como buena perfeccionista, me gustan mucho más las muñequitas hechas por algunas de las otras chicas que participan del SAL, que utilizaron aplicaciones o hilos de distintos colores, algo que a mí ni se me ocurrió, jaja.

Y hablando de obsesionarme con algún tema, me empezaron a dar vueltas y vueltas los hexágonos, pero los hexágonos bien hechos, no los que hice yo hace muchos años de manera intuitiva, sino un verdadero jardín de la abuela. Busqué un video en youtube, busqué unas telitas de hace mil años y puse manos a la obra.


Este fin de semana no hice mucho más porque tenía una misión superior: preparar todo lo necesario para el comienzo de las clases, que fue ayer miércoles. Y acá está mi mejor obra, a la salida de su primera jornada escolar 2014, cansado después de tantas horas pero no tanto como para no dejar que mamá le saque una fotito.



domingo, 2 de marzo de 2014

Happy birthday to me!

El lunes 24 fue mi cumpleaños. Ya hace un tiempo que venía dándole vueltas a la idea de hacer algo diferente. Por muchos motivos que no vienen al caso en este momento, siempre me pasa que espero algo más de mi día de cumpleaños y quedo como vacía. Este año no quería trabajar, no quería que fuera un día más, no quería quedarme esperando algo que nunca pasa. Y me fui de viaje al norte neuquino, una zona de belleza agreste y gente sencilla y amable. 

Los paisajes son imponentes porque el corredor Neuquén Norte corre en un espacio montañoso y de valles entre la Cordillera de los Andes y la Cordillera del Viento.  Y si parece que exagero, estas fotos me darán la razón. 






Lo que más me gusta de vacacionar en la cordillera es caminar, caminar horas, subiendo y bajando, siempre expectante por la imagen que puede aparecer pasando un cerro o cruzando un arroyo. Y llegar a lugares a los que llega poca gente, tener el privilegio de atesorar en mi recuerdo lugares y formas que pocos han disfrutado. Y alcanzar el objetivo:


Aunque para eso haya que vadear un río:


Pero no todo fue caminata y paseo. También me llevé mis muñequitas Sunbonnet del SAL de Naty. Acá tengo las pruebas:



Y así, mientras caía la tarde, puntada tras puntada, mate tras mate, supe que había tomado la decisión correcta al elegir comenzar de esta manera un nuevo año de vida.



domingo, 9 de febrero de 2014

Volver a la rutina

Cómo cuesta volver a la rutina...!!! Y ni siquiera es la rutina completa, sino un simulacro de rutina, con mi hijo yendo a la colonia de vacaciones y no a la escuela, conmigo de nuevo en la oficina pero a media máquina... Pero cuesta. Les confieso que el lunes pasado, mientras hacía mi recorrido hogar-colonia-oficina y renegaba con el tránsito, se me caían las lágrimas de pensar que las vacaciones habían llegado a su fin.

Para combatir estos negros pensamientos, traté de dedicar mis tardes a mis labores, a correr, a leer y a compartir con mis hombres. Es cierto que ya tengo bastante menos tiempo, pero la semana no fue del todo improductiva. Les muestro los resultados.

Molinete Nº 10

Molinete Nº 11
Terminé los molinetes en rojo para el cubrecamas de mi hijo, ése mismo del que les cuento acá y cuyos bloques se hacen como les muestro acá. Ya sólo me falta uno!!!

También envié mi tercer objetivo para el SAL Sunbonnet Meses que organiza La Aguja del Patchwork.

Marzo SAL Sunbonnet Meses
Estoy un poco indecisa. Resulta que no tenía más hilo mouliné rojo y no encontré en la mercería a la que fui a comprar. Había perlé y ése fue el que compré. Y me parece que no quedó tan delicada como las otras. Creo que voy a tener que rehacerla. Para empeorar las cosas, ya terminé "abril" también con perlé... Tengo mouliné en otros colores, en bordó, en naranja y rojo matizados y alguno más... No sé qué hacer... Ustedes, qué opinan?

Lo que sí sé es que me encantó esto del stitchery. Hace un par de semanas, Celes compartió un patrón lindísimo y, como justamente había recibido un envío de hilos que le había comprado a ella, me encantó estrenarlos con su idea. 


Acá otra vez me pintó la indecisión: lo termino como cuadrito? Hago un top para un almohadón? Ay, no sé... Pero me gustó tanto el resultado que quiero seguir bordando y bordando. Y empecé a buscar telas en casa para usar como bases de bordado. Encontré este tesoro:


Es una sábana que tiene más de 30 años. Era de mi cama de la infancia, en algún momento de la vida, hace mucho, me la traje de la casa de mi madre. Está rota pero creo poder sacar unos cuantos retazos para bordar. Mi marido, que me vio revolver placares y rescatar mi vieja sábana, aportó un juego completo pero de dos plazas, que perteneció a sus padres y que su mamá le regaló cuando él se divorció de su primera esposa y tuvo que armar una nueva casa. De eso hace más de 20 años y ya se había olvidado que las tenía. Como verán, tengo mucho género para bordar. De todos modos, seguiré pidiendo a familia y amigos que me guarden esas sábanas viejas, gruesas, distintas a las actuales, porque una nunca sabe cuánto puede bordar en la vida, no? 

miércoles, 5 de febrero de 2014

El Sorteo de Susana (o una cosa trae la otra)




Hoy salí de paseo por los blogs que sigo y llegué al de Susan, Entretelitas, que recomendaba pasar por otro blog, el de Susana, que organiza un sorteo con motivo de celebrar cambios positivos que le vienen ocurriendo. El blog de Susana se llama Susanita tiene un botón y enseguida me entusiasmó por sus trabajos pero no me parecía posible participar del sorteo por la enorme distancia que nos separa. Sin embargo, no resistí la tentación de dejar un comentario en la entrada porque Susana decidió realizar el sorteo el día de su cumpleaños, que es también el día de mi cumpleaños!!! Qué buena casualidad! Así que le comenté y, enseguida, recibí un mensaje de Susana, quien tuvo el detalle de responderme y animarme a participar.

Voy a confesarles algo: El tipo de gesto que tuvo Susana, y que muchas de ustedes tienen al dejarme un comentario, es algo nuevo para mí, me asombran. Trabajo hace 21 años en el mismo lugar y, aunque alguna de la gente que me rodea es de lo más amable, otro montón de gente es más bien hostil. El ambiente es hostil. Nos preocupamos mucho y dejamos poco tiempo a elogiar el trabajo del otro. Es más, casi no hay elogios, más bien una fuerte competencia.

Este mundo de blogs y manualidades que comparto con ustedes es todo lo contrario y me pone muy feliz haberlo conocido.