La semana pasada cumplí 43. "Una chica grande" diría mi abuela... Me encuentran centrada (menos mal), llena de proyectos y de amor y un poco más obsesiva que antes. Dicen que hay cosas que no mejoran...
Y confieso: Uno de mis mayor defectos es no poder renunciar. A nada. Si empiezo un libro, lo termino, aunque no me enganche. Tengo el mismo trabajo hace 23 años, aunque no me apasiona. Y cuando empiezo una labor, la sigo, aunque a veces tomo pausas como pequeñas bocanadas de tiempo. Hace poco más de un año les contaba aquí cómo me había animado a comenzar el Quilt de Hexágonos La Pasión, de Grit Kovacs. Un quilt para obsesivas, como yo.
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| Más de mil plantillas de hexágonos de media pulgada de lado |
Durante muchas noches en el año, me pasé recortando plantillas, porque a mi marido se le ocurrió imprimirme una pila de hojas y yo no puedo dejar ninguna sin recortar. Lo bueno es que ahora tengo un gran surtido de papelitos hexagonales.
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| Algunas ya forradas |
Cada vez que voy al super me tiento con alguno de estos plásticos para mantener mis hexágonos ordenados, que van conmigo a todas partes. Ni se imaginan la cantidad de veces que tuve que explicar este verano cómo se arman los hexágonos y para qué sirven como lo hice acá. Fui el alma mater de varias reuniones playeras jaja.
Confieso que otro de mis mayores defectos es la adicción a los hexágonos. Si tengo un minuto de tiempo libre, coso dos o tres y me siento en paz. Como una droga (sin los efectos negativos).
Lugar al que llego, si están mis amigas escucho: "Trajiste los hexagonitos?" Parece que los hexágonos y yo nos hemos transformado en una pareja indisoluble en el imaginario de mis amistades. Es una labor que sigo sin prisa pero sin pausa.
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| Segunda ronda finalizada!! |
Ya estoy trabajando en la tercera ronda y mi única preocupación importante es qué hacer a medida que se me vayan terminando las telas. Las chicas que me visitan y no son de Argentina tal vez no sepan que las telas que utilizamos aquí, en la mayoría de las ocasiones, son importadas y las compramos en cantidades reducidas (a lo sumo, una yarda). Será un obstáculo que tenga que sortear en poco tiempo. Veremos qué dicta mi creatividad.















