A riesgo de ser muy reiterativa, tengo que decirles otra vez que no hubiera aprendido la mayoría de lo que sé de patchwork si no fuera por internet. Los blogs, los grupos en Facebook, han sido como aulas de clases para mí, cálidas y amigables, mucho más que los claustros universitarios que conozco tan bien. Es un mundo amable, supongo que por eso estoy tan enganchada, porque es tan diferente de mi mundo real y cotidiano.
Repitiéndome una vez más a mí misma, el grupo de Facebook «Cosemos Juntas?» me dio la oportunidad de aprender a hacer pequeñas bolsas, poner un cierre, armarlas, algo que me parecía imposible hasta la primera vez que lo hice. Esa primera vez fue un bolso para la mamá de mi esposo y se las había mostrado acá. Para no hacer diferencias, con telas similares, hice un bolsito también para mi madre.
Aproveché para incursionar por vez primera en los hexágonos (sí, este bolso es muy anterior a mi aventura con el quilt de hexágonos La Pasión).
Está quilteado a mano con tres hebras de hilo moliné siguiendo el contorno de cada hexágono aproximadamente a media pulgada del borde. La foto no es buena prueba pero los hexágonos verdes están quilteados en naranja y los naranjas, en verde.
Lo terminé en enero de 2015 pero no coloqué el cierre hasta diciembre, me daba mucha fiaca.
Amo la combinación de verde con naranja. Me parece que se nota jejeje.





















