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Los perdedores y los autodidactas siempre saben mucho más que los ganadores. Si quieres ganar, tienes que concentrarte en un solo objetivo, y más te vale no perder el tiempo en saber más: el placer de la erudición está reservado a los perdedores. Umberto Eco, 2015

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lunes, 25 de septiembre de 2017

Por fin primavera!

Soy una persona promedio, como a la gran mayoría me gusta más la primavera que cualquier otra estación. En primavera siento el preámbulo de las vacaciones, es como un viernes en formato de estación.

En el sitio donde vivo, rodeada de chacras aún en producción, la primavera hace su aparición de manera dramática. Los manzanos y los perales florecen poco pero de golpe. Son unos pocos días de flores que dan la pauta de la cantidad de fruta que darán esos árboles en un algunos meses más.

Flores del manzano

Manzanos en flor
El valle se viste lentamente de distintos tonos de verde (mi barrio al fondo)

La primavera me pone un poco más festiva y, además, hay más oferta de eventos para pasarla bien (y yo quisiera ir a todos!!!). El último sábado fuimos con mi amiga Nancy a una degustación de tés y pastelería. Más allá de la enorme cantidad de delicias dulces y saladas que compartimos con un montón de mujeres divertidas, aprendimos sobre variedades de tés y las maneras correctas de preparar un buen té.

La mesa estaba armada de manera deliciosa

Deliciosa en el más amplio sentido de la palabra

Nancy y yo somos amigas desde el primer año de la Universidad

Las manualidades están un tanto relegadas porque se consolidó mi rutina de lunes a viernes 12 horas fuera de casa. Pero trato de dar unas puntadas o unas pinceladas de vez en cuando. No tengo nada "terminado" para mostrar pero van unos avances.

Estrené mi caja de luz!!!

Algunos bordados preparados para renovar mis almohadones.

Tengo la casa llena de cajones de fruta a medio pintar para complementar un mueble que hizo mi esposo
Bueno, es lunes y los lunes son días difíciles para mí. Me quedo con la foto de mi juego de té, con un exquisito oolong servido, soñando despierta días con más horas de placer y menos de trabajo. Que tenga una hermosa semana!

Tazas chinas regalo de mi suegra, bandeja oval regalo de Nancy y tetera de vidrio, mi última adquisición, comprada por mí

lunes, 4 de septiembre de 2017

Y la luz se hizo...

Hoy les propongo una entrada más corta y sin tanta reflexión. Los lunes son difíciles así que hay que encararlos con el pensamiento lo más positivo posible. 

Como les contaba acá, tenía muchas ganas de experimentar con nuevas actividades y nuevos materiales. Hace ya tiempo que empecé a darle vueltas a la idea de pintar objetos para darles una nueva oportunidad. Investigué, leí todo lo que pude, pero no me creí capaz de "reciclar muebles". La realidad me mostró que estaba equivocada, pero eso es tema para otro post. Hoy quiero mostrarles por dónde empecé, porque en mi mente metódica no puedo manejar las cosas de otra manera que no sea por el principio.


Las que me siguen hace tiempo saben que tengo una especie de debilidad por el bordado (y eso que muestro menos del 50% de lo que hago). Desde que las ví en los blogs que leo, deseaba tener una caja de luz para transferir diseños a la tela, aún de noche. Con ese objetivo guardé una caja de madera en la que venían unas botellas de vino. Las vacaciones de julio fueron el momento propicio para que me decidiera a comprobar si el pincel y yo estábamos hecho el uno para el otro o si nuestra relación sólo era una linda ilusión :)))) Fue cuando sufrí de mi primer compra compulsiva de chalk paint :))))


Me divertí tanto pintando que enseguida continué con el "disquero" para mi marido que les mostré unos post atrás. Hasta me animé a utilizar unos esténciles muy lindos que había conseguido en mi incursión por la librería artística.



Mi sueño era una caja de luz sencilla, pero convivir con un ingeniero hace que nada sea de verdad sencillo. Una mañana salió hacia la casa de electricidad y trajo unas tiras de pequeñitas luces de leds que se manejan desde un control remoto. Y aumentan o disminuyen su intensidad!!! Pacientemente las soldó dentro de la caja y voilà...!!!



Soy la feliz dueña de la Ferrari de las cajas de luz!!!

PD: La semana pasada, Cecy de Diario de una Artesana publicó un texto escrito por mí. No es un texto fácil, no estoy pasando por una etapa fácil con respecto a qué hacer con mi vida. Si se animan, pueden leerlo acá.

domingo, 9 de julio de 2017

Invierno patagónico

Es domingo y hay sol. Hace mucho frío y sopla bastante viento. Un día bien representativo del invierno norpatagónico. Pero suena Carmina Burana de fondo y hay una tranquilidad idílica. La vida debería ser un 50% esto. Ayer, además, nos conectaron internet, por eso puedo sentarme en el living de mi casa a escribir esta entrada. Me acompaña el mate y me siento optimista porque puedo parar unos días el ritmo de vida frenético que llevo.

Creo que soy la única a la que le pasa, el resto de las mamás que me rodean parecen sobrellevar mejor esto de tener todos los días dos horas o más de estar metidas en el tránsito para llevar, traer, esperar... Claro que también soy de las pocas mamás que además se pasa 8 horas diarias adentro de una oficina... Y que la sufre...

Bueno, basta de pálidas! Les muestro una prueba de que el día está bárbaro.



Una de las manualidades más fáciles de acarrear cuando tengo muchas actividades es el bordado. Trato de no andar cargando algo que sea muy delicado porque una de las características principales de la zona es el viento y con él, la tierra. El bordado con lana, en cambio, es rápido y se termina antes que le dé tiempo a ensuciarse. En una incursión en una casa de decoración medio pelo que encontré en la ciudad, conseguí un lino rústico de buena calidad que va a tener varios destinos, entre ellos, un montón de adornos de picaportes que hice para mi casa.





A medida que iba haciendo estos colgantes, iba publicando algunas fotos en Instagram o Facebook y tuvieron muchos elogios. Entonces hice varios más y armé una cuenta aparte para mostrar mis cositas. Medio que después me arrepentí pero, bueno, ya estaba hecho. Si alguna tiene ganas de seguirme o poner me gusta, las invito. Se llama así:

Ahí verán cosas como éstas:




No prometo que no vaya a arrepentirme más adelante, me da un poco de vergüenza, pero ya estoy vieja para ser más atrevida. Tal vez si un día me animo, hasta me voy a una feria de artesanías a poner un puestito jajaja.

Que disfruten mucho el domingo!

jueves, 11 de mayo de 2017

Hay días grises y días coloridos

Para todos. Y aunque así sea, siento una admiración fanática por aquellos que pueden disimular sus estados de ánimo. No estaría siendo mi caso. Mi cara refleja mis angustias, mis tristezas, mis euforias, todo. Hasta mi cuerpo lo grita, los días en que la vida me pesa, se encorva y parezco 10 años mayor.

Hasta entrados los 40 estuve resignada a que fuera así. Todavía no me había permitido aceptar que odio mi trabajo, me parecía una actitud desagradecida de mi parte el aceptarlo. Si el día era gris, permanecía gris. Si era la semana o el mes, me resignaba y caminaba rodeada de mi gris.

Desde entonces, gracias al enorme trabajo interno que hice, no sólo acepté que no me gusta mi trabajo ni me interesa mi profesión, sino que me sentí aliviada. Me saqué de encima el peso de mostrar un interés que no existe y el seguir compitiendo una carrera profesional que me da igual. Pero trabajar, tengo que seguir trabajando.

Para mitigar, decidí que los días pueden comenzar todos grises pero, una vez puertas afuera de la oficina, los colores los pongo yo. Y fue cuando rescaté mi pasión por las manualidades como antídoto de tanto aburrimiento oficineril.


Y qué mejor para un día que inicia gris que adornarlo con muchos colores? Si bien ya tenía el corazón en el Patchwork, comencé a conectarme con otras actividades manuales. El bordado es ideal, súper portable y no necesitas gran cantidad de tiempo para avanzar bastante. Aproveché la onda del bordado mexicano, que está muy de moda en Argentina y me compré un kit por Internet. El resultado lo ven en la foto de arriba. Después ví que no solamente se bordaba con lanas semigruesas y compré otro kit de lanas finas para bordar mandalas.




Al poco tiempo, encontré a una chica en Facebook que dictaba seminarios de bordado mexicano en la ciudad y allí fuimos un sábado por la mañana con Anto, la hija de mi marido, mi hija del corazón.

Entre mates y tés, aprendimos algunos puntos. Anto es mucho más valiente que yo y empezó por un trabajo muy arduo que terminó hace muy poco. Hoy recibí esta foto: 


Trabajoso, no? 

En fin, considero que lo importante es ir buscándole la vuelta a la vida. Quién dice que, en algún momento no pueda prescindir de mi trabajo de oficina y encontrar otro rumbo más satisfactorio, no?

"Todo es posible para aquél que cree" - Imagen tomada del blog de Vero Palazzo: www.veropalazzo.com.ar

viernes, 31 de marzo de 2017

Mi historia con la aguja

Aprendí a bordar a los siete años en el colegio. Cursaba segundo grado de la escuela primaria y teníamos una materia llamada "Labores" una vez a la semana. Nuestros compañeros varones tenían una similar, aunque considerada más masculina: "Actividades Prácticas".

Mi primera interacción con el bordado fue con un trapito a cuadrillé beige (creo que las amigas españolas le llaman tela vichy) y un par de ovillos de hilo perlé que mi madre me compró en una mercería muy chiquita y muy abarrotada de mercadería que había en el barrio. Aún conservo algunos de esos hilos.

No volví a bordar hasta que lo requirió el excelente maridaje que hacen patchwork y bordados. Cosas muy muy básicas porque no recordaba un sólo punto. Mi suegra me compró una colección semanal de fascículos de bordado, en un esfuerzo importante para yo me retomara la actividad y aprendiera puntos nuevos. También me regaló parte de su enorme tesoro de hilos. 


Yo nunca había visto hilo cordoné de seda. Por estos sitios ya ni sé si se sigue vendiendo. Fue verlos y enamorarme. Ella ya no los usa y disfruta cada vez que los ve utilizados por mí en alguna pequeña labor.

Tiempo después mi amiga Lili, de quien ya les he hablado infinidad de veces, me envió un par de libros de Marie Suarez. Yo no tenía ni idea de quién era pero gracias a esa presentación, comencé a buscar su trabajo y a seguirla en las redes sociales.

Hace unos meses, Marie Suarez propuso un SAL de bordado al que llamó "Brodez avec moi". La propuesta es hacer un alfabeto bordado y, con cada letra, se van aprendiendo nuevos puntos.


Los puntos se practican primero en un trapito pequeño, como se ve en la foto de arriba, y luego se aplican a la letra. Casi todas las letras están bordadas con puntos diferentes.



Podría decirse que, sin bien no me consideraba una experta en bordado de ninguna manera, tampoco tenía la esperanza de aprender demasiado con este SAL. Mi única expectativa inicial era terminar mi alfabeto bordado y ponerlo a lucir en alguna pared de mi casa.



Sin embargo, estoy aprendiendo mucho! Aunque no lo puedan creer, yo no sabía lo que era un sobrehilado...! Ahora que sé que existe, me encanta usarlo, le da una elegancia superior al bordado. 



También están los beneficios de la práctica. Tantos años sin bordar, tuve que volver a acostumbrar la mano y la cabeza. Lo de la mano fue fácil. Lo difícil, en mi caso, es la cabeza, es poder relajarme lo suficiente como para disfrutar de la labor. En eso todavía no tengo grandes avances en ninguna de las actividades que realizo, ni las que me gustan ni las que aborrezco. 



El SAL va un poco lento, pero si quieren darse una vuelta por el blog de Marie Suarez (acá), pueden encontrar todos los posteos de las etapas que publicó hasta ahora. Para las que, como yo, prefiere las instrucciones en su propio idioma, La Casina Roja publica cada etapa en español (acá). 

martes, 7 de marzo de 2017

Un proyecto espléndido

Debo reconocer una fuerte afinidad por los proyectos largos. En enero de 2015 comencé el quilt de hexágonos La Pasión, diseñado por Grit de Grit´s Life, trabajo que de vez en cuando encaro con mucho ahínco y, después de coser cantidad de hexagonitos, vuelvo a guardar con amor hasta que vuelvan otra vez las ganas. Mis amigos me hacen bromas sobre el tiempo que me va a llevar terminarlo, pero soy así, perseverante, y no ansío terminar ya algo que sé que está diseñado para ser disfrutado como un camino de largo alcance.

El año pasado me enganché con el Splendid Sampler de Pat Sloan y Jane Davidson. Hace menos de un mes terminó el proyecto. Muchas de las participantes han hecho ya todos los bloques y, algunas, hasta han finalizado la unión de los mismos.

Es un proyecto que disfruto mucho, voy muy despacio, antes de comenzar el bloque imagino la exacta combinación de colores que voy a utilizar y recién ahí empiezo a hacerlo. Llevo unos 40 bloques. Los diez primeros, los mostré acá y acá. El resto lo voy a publicar en tandas, así no se hace aburrido. 

Bloque 11 – Crocheted Thoughts
Tenía grandes dudas sobre mi habilidad para que este bordado quedara prolijo, pero quedé conforme.

Bloque 12 – Checkerboard
Este bloque me resultó un poco soso, tal vez porque equivoqué la combinación de colores. Parece facilísimo pero es un tema que coincidan todas los vértices de manera perfecta. No lo disfruté pero fue rápido. 

Bloque 13- Scrap Stars
Me habia hecho grandes expectativas cuando ví el diseño de este bloque y mi resultado apenas las alcanzó. Tal vez si hubiera cambiado una de las telas... De todas maneras fue super divertido de hacer.

El bloque siguiente me lo salteé, no me provocó esas ganas de hacerlo que necesito para sentarme. Y para qué forzarme, no?

Bloque 15 – Family Affair
Amé este bloque! Lo amé. No quedó perfecto pero me siento orgullosa del resultado. Me encantó! Tengo que reconocer que no habría podido hacerlo de no haber recurrido a la página de su diseñadora, Janice Ryan.

Bloque 16 – Pieces of Friendship
Un bloque simple y rápido pero con su encanto.

Bloque 17 – Family Stars
El vuelo de la Oca fue una las primeras técnicas que aprendí en patchwork, cuando me dí cuenta que este arte no era sólo cortar telitas y combinarlas. Me gusta pero no me sale perfecto al primer intento. Acá tiene un defecto pequeño pero que se nota a simple vista. Espero que quede disimulado cuando una todos los bloques.

Bloque 18 – Lina’s Gift
Otro bloque que me había generado expectativas y no terminó de colmarlas. Igual quedó prolijo.

Bloque 19 – Measure twice, cut once
Otro bordado con el que me sentía insegura... Tampoco me entusiasmaba demasiado el diseño pero me sorprendió el resultado final, me gustó mucho.

Bloque 20 Nature’s Walk
Para ir terminando esta entrada, el bloque 20, cuyo bordado me llevó unos cuantos días y me divirtió muchísimo. Creo que se nota que lo disfruté. 

Como habrán observado, hay bloques en colores pastel (celeste, rosado y verdes suave) y bloques de colores intensos (rojo, amarillo y negro). No sé si serán unidos todos juntos o terminarán en quilts separados. Como siempre, iré probando y viendo qué siento cuando veo los colores jugando sus combinaciones particulares.