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Los perdedores y los autodidactas siempre saben mucho más que los ganadores. Si quieres ganar, tienes que concentrarte en un solo objetivo, y más te vale no perder el tiempo en saber más: el placer de la erudición está reservado a los perdedores. Umberto Eco, 2015

lunes, 25 de noviembre de 2013

Mi primer SAL!!

Desde que comencé esta aventura de la vida bloggera, casi todos los días veo preciosos trabajos de chicas que participan en esos proyectos colectivos tan divertidos a los que llaman SAL. Mi primera impresión fue que no era el tipo de actividad en el que yo pudiera involucrarme, ya que siempre ando con poco y nada de tiempo. Después me dije: "por qué no?" Quedé, en cierto modo, a la espera de que se me presentara la oportunidad. Y se presentó!!! Carmen de La tijera de Clío nos propone un SAL misterioso que inicia el 2 de enero de 2014. Hay tiempo para anotarse hasta el 28 de diciembre. El proyecto no se conoce, sino que lo iremos descubriendo todas juntas a medida que Carmen envíe las instrucciones y progresemos en la construcción. No es divertido? Hace tanto tiempo que no me entusiasmaba tanto con algo...! Estoy contentísima!


domingo, 24 de noviembre de 2013

Que vivan los naranjas!

Cuántos días sin escribir...! Si bien, cuando inicié este blog la intención era postear aunque más no sea una vez por semana, el trabajo pendiente que debo terminar antes de fin de año y el enorme cansancio que siento se han confabulado para que no haya podido cumplir con lo que me había propuesto. Mi trabajo tiene un cierto nivel de presión y yo ya no estoy tan joven como antes... Días y días llegando a casa sin el ánimo de agarrar una aguja o sentarme a la máquina de coser... Pero en un mes comienzan las vacaciones y eso me da el coraje para seguir adelante...

No sé si es que me he tomado con mayor seriedad mi pasión por las manualidades o el hecho de que las preferencias cambian a medida que cumplimos años, pero hasta mi predilección por determinados colores también se ha modificado. Cuando me preguntaban por mi color favorito hace unos 10 ó 15 años, decía: azul! Raro, no? Un color frío... si hasta la decoración de mi fiesta de casamiento estuvo hecha en azul. Si me volviera a casar (cosa imposible, jajajaja) elegiría algún color cálido, no tengo dudas. Últimamente tengo una preferencia especial por el naranja (o anaranjado, como le decía cuando era chica): tengo zapatos naranja, cartera naranja y un montón de ropa de ese color.

Por eso, sentí un placer especial al hacer dos nuevos bloques para el cubrecamas de mi hijo, ése del que les conté acá. Voy muy lento, pero ya me faltan menos bloques, yo creo que con tres más voy a estar en condiciones de comenzar a montarlo. Pero quiero mostrarles el resultado:

Con naranjas más estridentes

Con naranjas más tranquilos
No sé si yo soy demasiado conformista, pero me encantaron ambos resultados. 

Espero volver a escribir pronto. No tengo mucho, mucho más para mostrar, pero algo hay. Espero que todas estén pasando un hermoso domingo y lo disfruten mucho!




domingo, 10 de noviembre de 2013

Legado

Mucho se ha hablado de la relación suegra-nuera. Bueno, en mi caso, nada que ver. Mi suegra es una persona buenísima y, aunque seguramente en algún momento dudó de mi relación con su hijo, nunca me hizo un desplante, nunca una mala cara, nunca se metió en mi casa, ni en mi relación con mi marido o con sus hijos, ni con la crianza de mi hijo. No me puedo quejar de la suegra que me tocó. Y, siendo sincera, creo que es porque mi marido nunca superó su Edipo y, en cierto sentido, yo me parezco mucho a su madre. 

Lo que más comparto con mi suegra es la pasión por la lectura y las manualidades. Somos lectoras compulsivas, compramos muchos libros y nos vamos pasando los que más nos gustaron. Gracias a ella conocí y comencé a leer autores que antes no había registrado, cosa que probablemente, también ocurrió al revés. Pero con las manualidades no es tan recíproco, porque ella sabe mucho más que yo, así que siempre estoy en el rol de la alumna atenta.

En varias ocasiones trató de enseñarme a tejer frivolité y no había caso, yo no agarraba viaje... Hasta que el verano pasado, un domingo al lado de la pileta y con la asistencia de mi amiga Ely, que también es una experta en esa técnica, hicieron un último intento y... aprendí. Mi primera florcita:


Practiqué bastante y después lo abandoné. Yo necesito que la labor que encaro tenga una función ya destinada, no puedo empezar algo que no sé dónde va a quedar, de qué va a servir. Se ve que tengo desarrollada por demás la glándula de la función utilitaria, jeje. 

Como para fomentar mi interés por todo tipo de labor, hace unos meses mi suegra apareció en mi casa con una bolsa de hilos de varios tipos: para bordar a máquina con carretes de madera (una reliquia!!), cordoné de seda de los colores más brillantes que se imaginen (hilos de más de 50 años!), y algunos ovillos de DMC Nº 50. La que conoce un poco sabe que éstos últimos son muy pero muy finitos. Bueno, motivada de esta manera decidí encarar nuevamente el frivolité. Tomé un patrón bastante sencillo del video Los primeros pasos del frivolité. Y comencé:

Primera ronda

Segunda ronda

Resultado final

Su lugar en mi mundo
Ahora que aprendí, no me frenan más. En unos días les muestro lo que estoy haciendo en este momento. Ah, el domingo pasado mi suegra se ofreció a enseñarme su manualidad preferida: punto cruz! IUPIIIIII!!!!

jueves, 7 de noviembre de 2013

Viento

La región del país en la que vivo se caracteriza por sus épocas ventosas. La gente que lleva viviendo muchos años en esta zona dice que ya los vientos no son lo que eran, que ahora nos quejamos de nada, que antes la tierra amontonada tapaba la mitad de las puertas de entrada a las casas, etc. Seguramente es así, no es lo mismo una tormenta de viento en un pueblo pequeño perdido en la estepa, que una tormenta de viento en una ciudad en la cual las torres de departamentos parecen surgir de la tierra por generación espontánea. Pero igual trae sus inconvenientes...

Ayer tuvimos un día con esas condiciones climáticas. Las ventanitas de mi oficina golpearon desde el mediodía y se veía el cielo cada vez más marrón. Cerca de las 3 de la tarde se había oscurecido bastante y recibí un mensaje "urgente" desde el colegio de mi hijo, pidiendo que lo retirara, ya que Defensa Civil había aconsejado la evacuación de los establecimientos escolares. Allá fui a por el niño, y de allí a casa, a quedarnos encerraditos, ya que era imposible abrir ventanas. Como no era día para deportes, tampoco salimos para que mi hijo tenga su clase de tenis. Es decir que, gracias al viento, nos sentamos los dos a la mesa a estudiar para su primer examen internacional de inglés, y mamá, es decir, yo, telas, tijeras y otras yerbas en mano, repasaba las palabras y la pronunciación mientras rebuscaba en internet algo sencillo para hacer y ponía manos a la obra.

Y encontré la imagen que sigue, en alguno de los grupos de patchwork que sigo en Facebook (perdón, pero no recuerdo en cual):


Me saqué el gusto de estrenar las telitas navideñas que le compré a Andrea de Telas a Retazos. El resultado es el que se ve abajo:


La técnica utilizada es paper piecing. Aunque no saqué foto, ya está armado el sandwich a la espera de ser quilteado. Tengo varias ideas para hacerlo, pero lo más seguro es que lo haga a mano, porque no me siento segura aún para el quilteado libre a máquina. Además, creo que necesito cambiar la máquina de coser, porque no me parece que la mía sea apta para eso. Veremos si más adelante me animo.

Como verán, a mí no me preocupó en lo más mínimo la tormenta de viento. 

domingo, 3 de noviembre de 2013

Alegría en colores

Vengo un poco frustrada. Estoy trabajando muchas horas y, cuando llego a casa, estoy muy cansada o con muchas cosas de las cuales ocuparme como para ponerme a coser. Tengo, entonces, tres o cuatro proyectos en marcha, muchas ganas de avanzar y aprender y nada de tiempo para hacerlo. Es muy frustrante. 

Trato, entonces, de darme algunos gustos. Y este viernes, me llegaron las encomiendas con los gustos que me dí. Nuevas telas de las que ofrecen Teresa y Paula, tan lindas (las telas y ellas también), ya están en casa. Y, si bien no fue el viernes sino unos días antes, también las telas de Andrea están en las fotos, ya que no pude hacer registro de ellas antes. 

Todas juntas y amontonadas
Las telas de Teresa Ve
Las telas de A toda Tela
Las telas de Telas a Retazos
Tantos colores y posibilidades de combinación, hicieron que mi fin de semana comenzara con mucha alegría. Ahora a cruzar los dedos para que pueda tener tiempo para usarlas.

domingo, 27 de octubre de 2013

Mi dispersión

En febrero cumplí 40. No es gran cosa, pero se hacen balances que pueden no ser del todo conscientes. Simplemente una comienza a sentirse incómoda con cuestiones personales o ajenas. El tomar conciencia de esas incomodidades es lo que nos permite intentar el cambio. Entre esas cuestiones que me incomodaban estaba una dedicación excesiva al trabajo. No, no soy una workaholic, ni ahí, pero sí llevo como una pesada carga sobre mis espaldas, una terrible obligación de hacer todo perfecto. Lo confirmo, sentirte obligada a portarte siempre bien y no equivocarte trae problemas de salud. Ah, y no trae beneficios extra.

Así llegué hasta acá. No puedo dejar de masacrarme la cabeza si algo no sale perfecto, pero tomé la decisión de hacer todo aquello que me gusta y siempre quise hacer, como para equilibrar esta locura. Por eso decidí tomarme más en serio mis ratos para mí. Por eso armo la mesa de costura todos los días que puedo, por eso no dejó de correr aunque esté muerta de cansancio, por eso aprendí a jugar al tenis, por eso disfruto de la vida con mis dos amores, así sea comiendo un asadito un domingo como éste.

Esto de saltar de una actividad a otra se ha hecho carne en todos los aspectos de mi vida. Nunca estuve tan dispersa. Pero, bueno, estuve enfocada durante 40 años. ¿Qué más querían? Mis manualidades no escapan a esta lógica. Así que, además del cubrecamas de mi hijo, tengo otros cuatro proyectos en marcha. Con suerte puedo dedicar dos tarde en la semana a coser o tejer, adivinen cuándo voy a terminar algo...? Dentro de una vida!!! jajaja

Entre los proyectos que tengo entre manos está un tapiz para mi living. Se trata de un trabajo de 36 bloques, de los cuales todavía no tengo ni idea de cómo se hace la mitad, jajaja, pero soy optimista, voy a aprender! Como ayer terminé el tercero, me pareció que era buen momento para mostrarles los exiguos avances.


Como verán, el primer bloque es un "homenaje" al C8 de Dear Jane. Aclaro: el plagio no es mío, sino de la revista de donde saqué el proyecto. Lo hice con la técnica de paper piecing que, más o menos, domino (acá me agrandé).


El segundo bloque es una aplicación. Lo más jugado que había hecho en aplicaciones hasta ahora eran unas hojitas (acá se pueden ver). Pero no salió tan mal. No está festoneado porque decidí que, para este proyecto en particular, prefería todas las aplicaciones con puntada escondida. No faltará la oportunidad para probar el otro método.


Y el tercer bloque es un log cabin. Me llevó toda la semana, se imaginarán el tiempo que le pude dedicar cada día, no?


Y así quedan lo tres juntitos, por ahora... 

domingo, 20 de octubre de 2013

Primeras andanzas con paper piecing

La temporada de frío no me sienta bien. El invierno me deprime, me aleja de la gente y los lugares con y en los que soy feliz. Cuando los días se hacen cortos, sin querer me retraigo y me aislo en mi casa. Para completar ese cuadro, justo antes de comenzar el último invierno, mi marido se fue de viaje con sus amigos de toda la vida a Europa. Fue casi un mes. Si bien estuve feliz de que pudiera concretar su sueño, me sentí muy sola, muy desbordada de responsabilidades y actividades. Es que nosotros estamos solos en Neuquén y contamos el uno con el otro para todo. Y con nadie más. En esos días un poco tristes decidí hacer algo que me gustara mucho para levantar el ánimo. No fuera cosa que mi niño me viera así, algo que no me gustaría que pasara. Así fue como comencé otro curso a distancia con Teresita Leal y conocí el paper piecing. Y me enamoré. Todo fue lindo. Primero recibí el kit de Teresita y ya me puse contenta al ver los colores.


En la foto se ve el diagrama. No les puedo explicar lo que me costó entender cómo poner el primer trozo de tela. Pero lo logré, ja. De ahí en más, todo fue placer y diversión.


No sé si se ve bien, pero en esta primera vuelta, tuve que descoser por lo menos una vez.


Cuando llegué a la flor completa, le saqué un montón de fotos!!! Era magia!!!


Y el trabajo del curso me quedó completo. Y así estuvo hasta esta semana, que casi no tuve tiempo, pero con una pequeña ayudita de mi marido, que "cardó" (no sé que quiere decir pero él decía que en casa de mi suegra había una cardadora de lana) el relleno de unas almohadas que descartamos, armé un almohadón que quedó lindísimo en el sillón del living. Este es el resultado final: